Con la aplicación de las propuestas de Taylor y Fayol a inicios del siglo XX las organizaciones encontraron respuestas a los problemas de productividad manual que enfrentaban. Sin embargo, en esta época actual, se requerirá mucho más que solucionar estos tipos de problemas, debido a que habrá un cambio significativo en la sociedad del siglo XXI que estará basado en la capacidad intelectual y el desarrollo humano, para de esta forma generar nuevas ideas e incorporar valor agregado y real a los procesos, con llevando de esta manera a ser más eficientes y así mover a las empresas para ser más competitivas.
Todo lo mencionado anteriormente siempre lleva a un mismo enfoque, el cual es, que el recurso humano será el actor principal para innovar y crear, siendo así considerado como un punto crucial para el desenvolvimiento organizacional del futuro, y como una propiedad básica para poder desarrollar ventajas competitivas y estratégicas.
